Llevamos cierto tiempo escuchando a destacados dirigentes de la federación nacionalista de Convergéncia ¡ Unió pronunciarse sobre del nuevo sistema de financiación. Bien es verdad que nunca lo han hecho de forma constructiva. Ni tan siquiera patriótica. No se asusten. CiU hace ya tiempo que ha decidido que no va a dar apoyo al nuevo modelo, sea cual sea. Hasta ahí ninguna novedad. Bueno, sí, que Artur Mas acaba de certificarlo públicamente.
Resulta decepcionante que un partido que ha tenido durante años responsabilidades de gobierno en Catalunya haya optado por el puro tacticismo electoral, por el mero cortoplacismo y por el rédito partidista, apostando al todo o nada al fracaso del proceso, en lugar que apoyar al Govern de la Generalitat en una negociación que debe concluir con la mejor financiación que Catalunya ha tenido nunca. Irresponsablemente, CiU ha decidido descolgarse de cualquier posibilidad de acuerdo incluso antes de que éste se produzca o se conozca. Es sorprendente que se mantengan en esa posición de rechazo preventivo incluso cuando ambos gobiernos siguen en período de negociación. E incluso cuando las cifras que se están barajando, y que aún no son definitivas, sextuplican las que CiU "consiguió" (utilizando sus particulares términos de negociación política) en sus acuerdos con el Gobierno de José María Aznar en el año 2001, de los cuales hoy sufrimos las consecuencias.
CiU ha querido situar en todo momento la negociación de la financiación en un debate de cifras. En una deliberada maniobra de confusión, ha querido hacer creer que el texto del Estatut fija una determinada cifra. Ha querido instalar, de formasimplista, en el imaginario colectivo, que el Estatut establece un mínimo, por debajo del cual sería imposible llegar a ningún acuerdo. ¡Y eso no es así! El Estatut determina los criterios que deben observarse para adoptar un nuevo modelo de financiación, a partir del cual se pueden derivar distintas cifras. Pero sólo algunas de ellas podrán considerarse razonables de acuerdo a ese modelo. Por ello, lo verdaderamente importante es la determinación del modelo. Porque a partir de aquí se acabará concretando una cifra, que será la del acuerdo.
Pero fíjense cuál debe ser la desesperación de CiU en su intento para que fracase la negociación, que incluso entrando en el mero debate de cifras su posición ha sido tan oscilante que han perdido ya cualquier autoridad. En los últimos tiempos, CiU ha llegado a poner encima de la mesa hasta diez cifras distintas para bendecir el acuerdo final. Atentos: estimaron necesarios 4.320mi I Iones de euros en enero de 2006; 5.200 millones en febrero de 2008; 5.320 millones en mayo; 4.200 millones enagosto; 6.997 millones en septiembre; bajaron hasta 2.329 millones el mismo septiembre de 2008; 2.535 millones en octubre; volvieron a subir hasta 5.630 millones en diciembre... Y un domingo por la tarde del mes de marzo de este año, Felip Puig, secretario general adjunto de CiU, y su particular "servicio de estudios", llegó a afirmar, como quien no quiere la cosa,
que por menos de 3.500 millones, CiU no apoyaría el nuevo modelo.
Como colofón, la semana pasada Artur Mas se atrevió a afirmar que el nuevo sistema debe aportar un mínimo de 5.000 millones adicionales para la Generalitat.
¿Quién da más? Y lo mejor: anunció que él mismo renegociará el sistema al alza si llega a ser president de la Generalitat. Fíjense bien: Artur Mas, el mismo que acordó con Aznar el actual modelo de financiación que representó apenas 250 millones de euros para Catalunya. El mismo que como consecuencia de las prisas para suceder a Jordi Pujol al frente de la Presidencia de la Generalitat se olvidó de asegurar que el modelo recogiese los mecanismos de actualización de un sistema que hubiese impedido que Catalunya llegara a la situación de necesidad actual. El mismo Artur Mas, se ofrece ya, para mejorar un acuerdo que el president Montilla y el conseIler Castells aún no han cerrado. Pero ¿no se da cuenta que lo que hay que reparar no es lo que aún se está negociando, sino la herencia que él mismo nos dejó?
Publicat a El Siglo el 29-06-09
dilluns, 29 / juny / 2009
dilluns, 8 / juny / 2009
Recetas amarillentas y brotes de marihuana
Si algo ha quedado claro en todo el tiempo transcurrido desde la aparición de esta crisis económica que nos azota es el hecho de que para poder salir de ella debemos actuar de forma coordinada. La coordinación supone adoptar medidas concertadas a nivel internacional, y para ello el G-20 es fundamental. Significa actuar con criterios comunes en el seno de la Unión Europea. Pero implica también actuar de forma leal en el ámbito interno de cada uno de los países, buscando la complicidad de todos los partidos políticos y de los agentes económicos y sociales, arropando al Gobierno, que es quien tiene la legitimidad y la responsabilidad de llevar a cabo la dirección de la política económica.
Ésta es una crisis global. Una crisis de origen financiero, que ha provocado una crisis económica sin precedentes y que, a su vez, ha desembocado en una crisis industrial de enormes magnitudes. Lo inédito de las causas que la han provocado, sus consecuencias y sus características hacen más compleja la toma de decisiones. El objetivo común consiste en cómo hacerlo consiguiendo que el impacto de sus efectos sobre la economía, las empresas y los trabajadores sea el menor posible. Y cómo hacerlo para que lo que ha sucedido no vuelva a ocurrir (las lecciones aprendidas).
Hasta la fecha, la forma de afrontar una crisis económica era bastante sencilla (perdonen la frivolidad): bastaba con abrir el manual de economía por la página correspondiente donde se encontraba la descripción del cuadro clínico en el que se hallaba la economía de un determinado Estado y, casi en la página siguiente, estaban pormenorizadas las recetas que debían administrarse para salir cuanto antes del atolladero. Sin embargo, el caso actual es distinto. Porque nunca antes habíamos vivido una situación similar. De ahí la importancia de la coordinación para que las medidas que se adopten vayan todas en la misma dirección y resulten eficaces
Pero, a pesar de la dimensión de la crisis, de su singularidad y de su carácter global, la derecha de nuestro país sigue conservando aquel viejo manual de economía, con las mismas recetas de siempre para salir de esta situación. En el debate del Estado de la Nación el presidente del Gobierno instó hasta en cuatro ocasiones al Sr. Rajoy a que expusiese ante la Cámara y ante el conjunto de la sociedad cuáles eran sus recetas económicas para salir de la crisis. Rajoy no lo hizo. Y Zapatero estuvo muy hábil: "Si no lo hace, sólo se puede deber a dos razones: o no tiene receta, o no se atreve a contarla". Sería impensable para un líder de la oposición que no tuviera una alternativa de Gobierno. Peor, que no aprovechara ocasiones como ésas para hacerla pública. Y mucho peor aún, si cabe, que el líder de la oposición no ofreciera todo su apoyo al Gobierno, sin intentar sacar réditos políticos ni partidistas. Por ello creo que es la segunda de las opciones la que impidió al Sr. Rajoy exponer sus recetas anticrisis: porque son las mismas de siempre. Las mismas que la derecha ha aplicado cada vez que, gobernando, se ha encontrado ante una situación económica adversa: rebaja de impuestos, abaratamiento del despido y recorte de gasto social. Nimás ni menos. Y eso no se atreven a contarlo.
Alguien me dijo una vez, cuando estudiaba en la Universidad: desconfía del profesor que venga a impartir sus clases con unos apuntes de color amarillento. Es evidente que los apuntes de Rajoy están bastante obsoletos. Que no contemplan la magnitud de la realidad actual. Que no sirven para solucionar los problemas que hoy tenemos. Pero, sobre todo, porque de ellos se deduce claramente que quien sufriría sus consecuencias son los mismos de siempre: los trabajadores y los más vulnerables de nuestra sociedad. Por suerte, la gente se ha dado cuenta de lo que pretende el PP, porque lo que nunca van a permitir los ciudadanos es que aquellos que no han sido los causantes de la crisis financiera que ha provocado todo este caos global, acaben pagando sus consecuencias. ¡Otra oportunidad perdida, Sr. Rajoy!
Las medidas que ha adoptado el Gobierno han empezado a dar sus frutos y los datos del paro del mes de mayo que conocimos la semana pasada, como el aumento del índice de confianza en el consumo o las ventas de automóviles, por citar algún ejemplo, son cuanto menos esperanzadores e invitan, desde la prudencia, al optimismo. A todo al mundo, menos al PP y a Rajoy. Para ellos cada parado en nuestro país era un peldaño más en su ascenso hacia la Moncloa. ¡Pero en mayo esa carrera se ha truncado! En el PP ya no hablan de economía, ni de crisis. Hablan de aviones, de aborto, de pederastia y hasta de hojas verdes de marihuana. Por algo será...
Article publicat a El Siglo el 8/06/2009
Ésta es una crisis global. Una crisis de origen financiero, que ha provocado una crisis económica sin precedentes y que, a su vez, ha desembocado en una crisis industrial de enormes magnitudes. Lo inédito de las causas que la han provocado, sus consecuencias y sus características hacen más compleja la toma de decisiones. El objetivo común consiste en cómo hacerlo consiguiendo que el impacto de sus efectos sobre la economía, las empresas y los trabajadores sea el menor posible. Y cómo hacerlo para que lo que ha sucedido no vuelva a ocurrir (las lecciones aprendidas).
Hasta la fecha, la forma de afrontar una crisis económica era bastante sencilla (perdonen la frivolidad): bastaba con abrir el manual de economía por la página correspondiente donde se encontraba la descripción del cuadro clínico en el que se hallaba la economía de un determinado Estado y, casi en la página siguiente, estaban pormenorizadas las recetas que debían administrarse para salir cuanto antes del atolladero. Sin embargo, el caso actual es distinto. Porque nunca antes habíamos vivido una situación similar. De ahí la importancia de la coordinación para que las medidas que se adopten vayan todas en la misma dirección y resulten eficaces
Pero, a pesar de la dimensión de la crisis, de su singularidad y de su carácter global, la derecha de nuestro país sigue conservando aquel viejo manual de economía, con las mismas recetas de siempre para salir de esta situación. En el debate del Estado de la Nación el presidente del Gobierno instó hasta en cuatro ocasiones al Sr. Rajoy a que expusiese ante la Cámara y ante el conjunto de la sociedad cuáles eran sus recetas económicas para salir de la crisis. Rajoy no lo hizo. Y Zapatero estuvo muy hábil: "Si no lo hace, sólo se puede deber a dos razones: o no tiene receta, o no se atreve a contarla". Sería impensable para un líder de la oposición que no tuviera una alternativa de Gobierno. Peor, que no aprovechara ocasiones como ésas para hacerla pública. Y mucho peor aún, si cabe, que el líder de la oposición no ofreciera todo su apoyo al Gobierno, sin intentar sacar réditos políticos ni partidistas. Por ello creo que es la segunda de las opciones la que impidió al Sr. Rajoy exponer sus recetas anticrisis: porque son las mismas de siempre. Las mismas que la derecha ha aplicado cada vez que, gobernando, se ha encontrado ante una situación económica adversa: rebaja de impuestos, abaratamiento del despido y recorte de gasto social. Nimás ni menos. Y eso no se atreven a contarlo.
Alguien me dijo una vez, cuando estudiaba en la Universidad: desconfía del profesor que venga a impartir sus clases con unos apuntes de color amarillento. Es evidente que los apuntes de Rajoy están bastante obsoletos. Que no contemplan la magnitud de la realidad actual. Que no sirven para solucionar los problemas que hoy tenemos. Pero, sobre todo, porque de ellos se deduce claramente que quien sufriría sus consecuencias son los mismos de siempre: los trabajadores y los más vulnerables de nuestra sociedad. Por suerte, la gente se ha dado cuenta de lo que pretende el PP, porque lo que nunca van a permitir los ciudadanos es que aquellos que no han sido los causantes de la crisis financiera que ha provocado todo este caos global, acaben pagando sus consecuencias. ¡Otra oportunidad perdida, Sr. Rajoy!
Las medidas que ha adoptado el Gobierno han empezado a dar sus frutos y los datos del paro del mes de mayo que conocimos la semana pasada, como el aumento del índice de confianza en el consumo o las ventas de automóviles, por citar algún ejemplo, son cuanto menos esperanzadores e invitan, desde la prudencia, al optimismo. A todo al mundo, menos al PP y a Rajoy. Para ellos cada parado en nuestro país era un peldaño más en su ascenso hacia la Moncloa. ¡Pero en mayo esa carrera se ha truncado! En el PP ya no hablan de economía, ni de crisis. Hablan de aviones, de aborto, de pederastia y hasta de hojas verdes de marihuana. Por algo será...
Article publicat a El Siglo el 8/06/2009
divendres, 3 / abril / 2009
Compatibilidades y transparencia
Desde hace unas semanas, los diputados de este país nos hemos convertido en centro de atención debido a la publicidad sobrevenida que han adquirido las actividades que se ejercen de forma paralela a la condición de parlamentario. Comprenderán que no entre a opinar sobre cada uno de estos casos. He tenido la tentación de hacerlo, pero el debido respeto al carácter secreto que establece la ley vigente me lo impide.
Ahora bien: una cosa es el marco jurídico actual, y otro el que debería ser en una democracia moderna, que garantice el ejercicio del control social por parte de los ciudadanos. Y eso conlleva publicidad y transparencia.
Cada cual tiene sus atribuciones, y al Parlamento le corresponde actualizar las suyas. En la actualidad, las declaraciones de actividades de los diputados ya son públicas, pero la interpretación restrictiva del régimen de publicidad que se ha venido aplicando, hace prácticamente imposible acceder a ellas. De ahí que resulte improrrogable articular los mecanismos necesarios para garantizar que esas declaraciones sean accesibles para cualquier ciudadano.
La concesión de compatibilidades no es un acto gracioso o discrecional. Se rige por lo dispuesto en la Ley Electoral, en el Reglamento del Congreso y por la interpretación que, históricamente, se ha hecho de estos preceptos. Pero el paso de los años ha constatado que la ley es ambigua y la interpretación muy amplia. Por ello es necesaria una reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) que modifique y limite el régimen actual de compatibilidades. El sistema lo requiere y los ciudadanos lo demandan.
Existen dos tipos de actividades compatibles: aquellas que son una extensión de la condición misma de diputado y contribuyen a amplificar el trabajo parlamentario, y aquellas que son estrictamente privadas, de carácter oneroso, y retribuidas. Entre las primeras están las de tertulianos, articulistas, conferenciantes o profesores de universidad. En esa categoría se encuentran la gran mayoría de los diputados y su desempeño prestigia y enriquece la condición de parlamentario. El principal problema reside en la delimitación del segundo grupo de actividades porque, aunque sean legales, algunas de ellas pueden ser éticamente reprobables, bien porque ponen en duda el carácter exclusivo de la dedicación parlamentaria, bien porque lindan con el ámbito de lo público. La compatibilidad se concede casi sin otro límite que el de la simple advertencia de que, una vez concedida, esa actividad no debe tener conexión con la Administración pública. Por eso, el Congreso debería tener la competencia para comprobar que el ejercicio de una compatibilidad se adecua a las limitaciones legales, sabiendo que en ningún caso la excepción puede contaminar al conjunto del Parlamento. En definitiva, más transparencia y mayor control para detectar y denunciar las conexiones entre lo público y lo privado, pero también para afianzar los pilares de nuestra democracia y el compromiso, la dignidad, la profesionalidad y la vocación de servicio público de sus representantes.
Article Publicat a El País el 2-04-2009
Ahora bien: una cosa es el marco jurídico actual, y otro el que debería ser en una democracia moderna, que garantice el ejercicio del control social por parte de los ciudadanos. Y eso conlleva publicidad y transparencia.
Cada cual tiene sus atribuciones, y al Parlamento le corresponde actualizar las suyas. En la actualidad, las declaraciones de actividades de los diputados ya son públicas, pero la interpretación restrictiva del régimen de publicidad que se ha venido aplicando, hace prácticamente imposible acceder a ellas. De ahí que resulte improrrogable articular los mecanismos necesarios para garantizar que esas declaraciones sean accesibles para cualquier ciudadano.
La concesión de compatibilidades no es un acto gracioso o discrecional. Se rige por lo dispuesto en la Ley Electoral, en el Reglamento del Congreso y por la interpretación que, históricamente, se ha hecho de estos preceptos. Pero el paso de los años ha constatado que la ley es ambigua y la interpretación muy amplia. Por ello es necesaria una reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) que modifique y limite el régimen actual de compatibilidades. El sistema lo requiere y los ciudadanos lo demandan.
Existen dos tipos de actividades compatibles: aquellas que son una extensión de la condición misma de diputado y contribuyen a amplificar el trabajo parlamentario, y aquellas que son estrictamente privadas, de carácter oneroso, y retribuidas. Entre las primeras están las de tertulianos, articulistas, conferenciantes o profesores de universidad. En esa categoría se encuentran la gran mayoría de los diputados y su desempeño prestigia y enriquece la condición de parlamentario. El principal problema reside en la delimitación del segundo grupo de actividades porque, aunque sean legales, algunas de ellas pueden ser éticamente reprobables, bien porque ponen en duda el carácter exclusivo de la dedicación parlamentaria, bien porque lindan con el ámbito de lo público. La compatibilidad se concede casi sin otro límite que el de la simple advertencia de que, una vez concedida, esa actividad no debe tener conexión con la Administración pública. Por eso, el Congreso debería tener la competencia para comprobar que el ejercicio de una compatibilidad se adecua a las limitaciones legales, sabiendo que en ningún caso la excepción puede contaminar al conjunto del Parlamento. En definitiva, más transparencia y mayor control para detectar y denunciar las conexiones entre lo público y lo privado, pero también para afianzar los pilares de nuestra democracia y el compromiso, la dignidad, la profesionalidad y la vocación de servicio público de sus representantes.
Article Publicat a El País el 2-04-2009
divendres, 27 / juny / 2008
QUI CREU EN L’AEROPORT DE REUS?
Compromís. Una paraula que resumeix la predisposició del Govern amb l’aeroport de Reus. Ho dic perquè aquests dies hi ha qui vol confondre els ciutadans seguint aquella vella màxima que diu que només s’ha d’anar repetint una mentida per convertir-la en una veritat socialment acceptada. Com es pot creure algú que els socialistes vàrem votar en contra de la transferència de l’aeroport de Reus? Si és precisament gràcies a nosaltres que finalment podrem aconseguir gestionar-lo des de la proximitat i des del territori!
Qui està invertint com mai a l’aeroport de Reus és el Govern socialista, qui l’ha tret de l’oblit en el que l’havien deixat els governs de CiU i PP i hi està construint els equipaments que garantiran el seu desenvolupament futur, és precisament l’executiu liderat pel president Zapatero i, qui farà possible la transferència de la gestió de l’aeroport de Reus a la ciutat, la Generalitat i als agents socials i econòmics del Camp de Tarragona, som precisament nosaltres.
Anem a pams.
Actualment s’estan executant les obres d’ampliació de les àrees de facturació i sortida i s’està adequant la plataforma d’estacionament dels avions. A més, AENA ja ha adjudicat el projecte de la nova terminal del Pla Director de l’aeroport. Per fer-nos una idea de la dimensió del projecte, la nova terminal de l’aeroport tindrà capacitat per a gestionar un trànsit de nou milions de passatgers l’any, o el que és el mateix, atendre el pas de 3.600 persones cada hora. Total: més de 240 milions d’euros d’inversió.
Això pel que fa a les infraestructures i als equipaments. Pel que fa a la política de vols hem posat les bases per dissenyar un aeroport que d’aquí a dos anys mourà un trànsit d’1.200.000 persones l’any. Gràcies, sobretot, a la bona política que s’ha dut a terme des de la Generalitat, amb la col•laboració i la complicitat de l’Ajuntament de Reus, el 2010 tindrem un volum de freqüències d’enlairament d’avions que doblarà l’actual. Per anar fent boca aquest mateixa tardor entraran en funcionament noves rutes des de Reus a Paris, Palma de Mallorca, Sevilla, Santander i Santiago de Compostela. Tot plegat, suposarà pel nostre turisme i el nostre comerç poder consolidar el mercat nacional i accedir a nous mercats al nord d’Europa i als països escandinaus.
I això tant per Reus com pel conjunt del Camp de Tarragona, vol dir més visitants, més inversions, més llocs de treball i més creació de riquesa.
Tanqueu els ulls i retrocediu deu anys i penseu quin és l’aeroport que teníem aleshores, amb el Govern del PP i la complicitat de CiU, i quin és l’aeroport que tenim ara i, sobretot, el que tindrem d’aquí a dos o tres anys. Com sempre uns fan soroll i distreuen a la gent, intentant que així oblidem la manca d’acció política i la poca ambició envers el nostre territori que varen tenir quan governaven. I d’altres actuem i prenem decisions que beneficien el nostre territori. Sense fer soroll, però amb compromís i pas ferm, per seguir creixent amb solidesa i seguretat.
Que ningú es posi neguitós: estem invertint a l’Aeroport per tal que quan s’acabin les negociacions entre l’Estat i la Generalitat per a la transferència de la seva gestió estiguem ben preparats per rebre, no només un simple aeroport, sinó un Aeroport de Primera! I vigilem que no ens posin mai el carro davant dels bous ...
(Article publicat al Diari Més Reus i Més Tarragona)
Qui està invertint com mai a l’aeroport de Reus és el Govern socialista, qui l’ha tret de l’oblit en el que l’havien deixat els governs de CiU i PP i hi està construint els equipaments que garantiran el seu desenvolupament futur, és precisament l’executiu liderat pel president Zapatero i, qui farà possible la transferència de la gestió de l’aeroport de Reus a la ciutat, la Generalitat i als agents socials i econòmics del Camp de Tarragona, som precisament nosaltres.
Anem a pams.
Actualment s’estan executant les obres d’ampliació de les àrees de facturació i sortida i s’està adequant la plataforma d’estacionament dels avions. A més, AENA ja ha adjudicat el projecte de la nova terminal del Pla Director de l’aeroport. Per fer-nos una idea de la dimensió del projecte, la nova terminal de l’aeroport tindrà capacitat per a gestionar un trànsit de nou milions de passatgers l’any, o el que és el mateix, atendre el pas de 3.600 persones cada hora. Total: més de 240 milions d’euros d’inversió.
Això pel que fa a les infraestructures i als equipaments. Pel que fa a la política de vols hem posat les bases per dissenyar un aeroport que d’aquí a dos anys mourà un trànsit d’1.200.000 persones l’any. Gràcies, sobretot, a la bona política que s’ha dut a terme des de la Generalitat, amb la col•laboració i la complicitat de l’Ajuntament de Reus, el 2010 tindrem un volum de freqüències d’enlairament d’avions que doblarà l’actual. Per anar fent boca aquest mateixa tardor entraran en funcionament noves rutes des de Reus a Paris, Palma de Mallorca, Sevilla, Santander i Santiago de Compostela. Tot plegat, suposarà pel nostre turisme i el nostre comerç poder consolidar el mercat nacional i accedir a nous mercats al nord d’Europa i als països escandinaus.
I això tant per Reus com pel conjunt del Camp de Tarragona, vol dir més visitants, més inversions, més llocs de treball i més creació de riquesa.
Tanqueu els ulls i retrocediu deu anys i penseu quin és l’aeroport que teníem aleshores, amb el Govern del PP i la complicitat de CiU, i quin és l’aeroport que tenim ara i, sobretot, el que tindrem d’aquí a dos o tres anys. Com sempre uns fan soroll i distreuen a la gent, intentant que així oblidem la manca d’acció política i la poca ambició envers el nostre territori que varen tenir quan governaven. I d’altres actuem i prenem decisions que beneficien el nostre territori. Sense fer soroll, però amb compromís i pas ferm, per seguir creixent amb solidesa i seguretat.
Que ningú es posi neguitós: estem invertint a l’Aeroport per tal que quan s’acabin les negociacions entre l’Estat i la Generalitat per a la transferència de la seva gestió estiguem ben preparats per rebre, no només un simple aeroport, sinó un Aeroport de Primera! I vigilem que no ens posin mai el carro davant dels bous ...
(Article publicat al Diari Més Reus i Més Tarragona)
dijous, 5 / juny / 2008
REUS I TARRAGONA MÉS A PROP

Els milers de ciutadans que han d’anar cada dia de Reus a Tarragona o de Tarragona a Reus seran els primers beneficiats de les obres de reforma de la T-11, la carretera que uneix Reus i Tarragona, que s’acaben d’iniciar. Un cop acabin els treballs, que compten amb una inversió de més de 20 milions d’euros, l’actual carretera tindrà les característiques d’una autovia, amb tres noves rotondes que milloraran la seguretat i facilitaran la fluïdesa del trànsit. Aquesta nova inversió del ministeri de Foment a casa nostra té una gran importància. En primer terme, perquè millora la seguretat i la mobilitat interna entre les dues grans ciutats del Camp de Tarragona, afectant de ple la vida quotidiana dels habitants d’aquestes comarques; però també perquè la modernització d’aquesta carretera impulsarà decididament el desenvolupament tant de l’aeroport de Reus com de la Central Logística de Mercaderies que s’està construint entre els termes municipals de Reus i La Canonja. La posada al dia de la T-11 ens permetrà assumir en condicions el previsible i desitjat augment del nombre de visitants que arribaran al Camp a través de l’aeroport i també fer front a l’augment del trànsit rodat que suposarà l’entrada en funcionament del CIM del Camp. Com sabeu, dos elements imprescindibles per garantir el nostre futur i el creixement econòmic. Unes inversions que van en paral•lel a la redacció dels projectes ferroviaris de desplaçament de la via del ferrocarril a la façana marítima de Tarragona i a Reus; i al de l’estudi del Tramcamp.
Aquests darrers dies veiem com, aprofitant la desacceleració econòmica derivada de l’augment dels preus dels carburants, hi ha alguns que busquen transmetre a la societat un missatge de catàstrofe i fan apologia de l’apocalipsi. Nosaltres, en canvi, volem oferir als habitants d’aquestes comarques solucions, accions i inversions: el desdoblament de la N-340, les inversions al Port i a l’aeroport, el tercer carril de l’autopista, el corredor del mediterrani... respostes que millorin el dia a dia dels nostres conciutadans.
Article publicat al diari Aqui, el 4 de juny del 2008
dimecres, 14 / maig / 2008
IRRESPONSABILITAT NUCLEAR
Els fets ocorreguts el passat mes de novembre a la central nuclear d’Ascó I van ser molt greus. Per sort, els tècnics han determinat que la fuita que es va produir no va posar en perill en cap moment la salut dels treballadors ni dels ciutadans del pobles adjacents a la central, però això en cap cas resta gravetat a la negligent actuació de la direcció de la central a l’hora d’afrontar aquesta situació de crisi.
Els socialistes, com a partit majoritari i amb responsabilitats de govern, serem inflexibles amb aquells que puguin posar en perill la seguretat dels ciutadans d’aquestes comarques. Serem intransigents amb aquells que juguen amb la salut de les persones. Quan es parla de seguretat totes les precaucions són poques.
Des del primer moment hem denunciat els fets i hem estat en permanent contacte amb la Presidenta del Consell de Seguretat Nuclear. Com a portaveu socialista a la comissió del Congrés, vaig exigir la dimissió del director i dels màxims responsables de la central. I també hem assegurat que si del procés d’investigació i sancionador que ha obert el CSN se’n deriven responsabilitats penals, demanarem a la fiscalia que actuï amb el màxim rigor.
Hem demanat que la Presidenta del CSN, que és l’òrgan que vetlla per la seguretat de les centrals nuclears espanyoles, comparegui al Congrés per donar tota la informació referent a aquest accident, apuntar les responsabilitats existents i, en el seu cas, anunciar la sanció corresponent.
La passada legislatura, a iniciativa del mateix President del Govern, el Congrés va aprovar la reforma de la llei del Consell de Seguretat Nuclear. Aquesta iniciativa, de la qual en vaig ser ponent, tenia un objectiu prioritari: garantir més transparència i, per tant, més informació i més seguretat als ciutadans.
En aquest tema vull deixar una cosa molt clara: els socialistes tarragonins som conscients de la responsabilitat que tenim, com a partir de Govern, a l’hora de garantir la seguretat en un territori on hi ha vàries centrals nuclears. Si hem de continuar convivint amb l’energia nuclear, ha de ser sobre la base de garantir-ne la seva absoluta seguretat. Comportaments negligents i irresponsables d’uns pocs no poden posar en perill la nostra seguretat. Això no pot tornar a passar.
Els fets, en breu, ens donaran la raó.
Article publicat al diari Aqui (dimecres 14 de maig del 2008)
Els socialistes, com a partit majoritari i amb responsabilitats de govern, serem inflexibles amb aquells que puguin posar en perill la seguretat dels ciutadans d’aquestes comarques. Serem intransigents amb aquells que juguen amb la salut de les persones. Quan es parla de seguretat totes les precaucions són poques.
Des del primer moment hem denunciat els fets i hem estat en permanent contacte amb la Presidenta del Consell de Seguretat Nuclear. Com a portaveu socialista a la comissió del Congrés, vaig exigir la dimissió del director i dels màxims responsables de la central. I també hem assegurat que si del procés d’investigació i sancionador que ha obert el CSN se’n deriven responsabilitats penals, demanarem a la fiscalia que actuï amb el màxim rigor.
Hem demanat que la Presidenta del CSN, que és l’òrgan que vetlla per la seguretat de les centrals nuclears espanyoles, comparegui al Congrés per donar tota la informació referent a aquest accident, apuntar les responsabilitats existents i, en el seu cas, anunciar la sanció corresponent.
La passada legislatura, a iniciativa del mateix President del Govern, el Congrés va aprovar la reforma de la llei del Consell de Seguretat Nuclear. Aquesta iniciativa, de la qual en vaig ser ponent, tenia un objectiu prioritari: garantir més transparència i, per tant, més informació i més seguretat als ciutadans.
En aquest tema vull deixar una cosa molt clara: els socialistes tarragonins som conscients de la responsabilitat que tenim, com a partir de Govern, a l’hora de garantir la seguretat en un territori on hi ha vàries centrals nuclears. Si hem de continuar convivint amb l’energia nuclear, ha de ser sobre la base de garantir-ne la seva absoluta seguretat. Comportaments negligents i irresponsables d’uns pocs no poden posar en perill la nostra seguretat. Això no pot tornar a passar.
Els fets, en breu, ens donaran la raó.
Article publicat al diari Aqui (dimecres 14 de maig del 2008)
dimarts, 22 / abril / 2008
DINAR A EL VENDRELL
Diumenge dinavem a El Vendrell amb més de 300 companyes i companys de tota la comarca del Baix Penedès que són els artífexs del gran resultat que vàrem tenir a les eleccions del passat 9 de març, on vàrem guanyar a tots els pobles i ciutats (només amb una petita excepció), aconseguint un percentatge històric del 48% dels vots emesos.
Se n'han organitzat d'altres: a Capçanes, amb tota la gent del Priorat (la setmana passada), a Tarragona i a Reus.
Crec que val la pena celebrar els bons resultats i les bones notícies, especialment quan s'ha treballat tant en campanya. Però també és cert que a partir d'ara hem de començar a gestionar aquests magnifics resultats amb humiltat i amb responsabilitat.
Quan un partit ha rebut un suport tant majoritari, només pot fer-ho d'aquesta manera, essent conscients del que significa ser depositaris de tanta i tanta confiança.
Gràcies a tots!
I també a la Laia Gomis, que altre cop, m'ha fet arribar les fotografies del dinar, aquesta amb la Núria Segú i l'Helena Arribas.
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