dimecres, 13 de març de 2013

Pregunta al ministre Montoro sobre la flexibilització del dèficit de les comunitats autònomes

Sr. Ministro, 

Hace unos días en Bruselas le echaron por tierra sus cifras de déficit y le dijeron que debía incorporar las ayudas a la banca. Ayer conocimos que su ministerio ha intentado ocultar parte del déficit real mediante el retraso de las devoluciones de distintos impuestos. Todo este maquillaje contable no es más que la demostración de la enorme dificultad que tienen Ustedes para cuadrar las cuentas. España necesita más margen, Sr. Ministro, menos apremios, y Ud. lo sabe, porque la recesión es mucho más dura de lo esperado. Ante esta situación no cree que ha llegado el momento de flexibilizar el objetivo de déficit de las Comunidades autónomas?

Sr. Ministro, Ud. presume de rigor económico y de ser el garante de las políticas de austeridad de este país, pero después de lo que hemos visto, lo cierto es que a Ud. no le cuadra nada y que con sus triquiñuelas para camuflar el déficit, uno tiene la sensación de que Ud. está actuando más como un contable de la calderilla que como un verdadero Ministro de hacienda! Así lo siento y así se lo digo.

Ud. está todo el día ejerciendo un control inquisitorial sobre el déficit de las comunidades autónomas y sin embargo se permite el lujo de hacerse trampas al solitario! Pero claro, con la diferencia que con ello nos compromete a todos y pone en entredicho la credibilidad de nuestro país. ¿Con qué legitimidad puede ahora seguir manteniendo esa presión asfixiante sobre las comunidades autónomas, Sr. Ministro? 

Ud. hace trampas, pero exige rigor a los demás. Ud. no cumple, pero pretende hacer cumplir a las CCAA. Y fíjese lo que ha provocado: con su actitud le ha dado la excusa perfecta al Conseller de Economia de la Generalitat de Catalunya para que pueda ocultar su falta de apoyos políticos en el Parlament y se atreva a insinuar una posible prórroga presupuestaria. Eso es lo que ha conseguido, Sr. Ministro. Brillante! En fin…

Ud. debería saber que detrás de sus frías estadísticas, detrás de su hachazo salvaje a las políticas de bienestar, detrás de cada uno de esos 5 millones de parados, hay personas de carne y hueso, personas con nombres y apellidos. Personas y familias enteras que sufren injustamente cada día.

Su obsesión por el déficit genera más paro, más recesión, más sufrimiento y deja a millones de ciudadanos sin futuro y sin esperanza. Basta ya, Sr. Ministro! Cambie de actitud y no haga cumplir a los demás lo que Ud. es incapaz de hacer. Basta ya de hacer pagar siempre a los mismos. Deje respirar de una vez a los ciudadanos. Sea un poco más flexible, Sr. Ministro! Más flexible, más sensible y más sensato.