dimarts, 8 de març de 2011

60 días

Buenos días, en nombre del Gobierno de la Generalitat de Catalunya, tengo el honor de anunciarles que vamos a practicar un recorte generalizado de un 10 por ciento en el presupuesto de gasto para el Ejercicio 2011.

En el ámbito educativo hemos acordado suspender la decisión de dotar a cada uno de los alumnos de educación secundaria de un ordenador personal. Asimismo reduciremos entre el 20 por ciento y el 33 por ciento las aportaciones públicas para hacer frente a los gastos de funcionamiento de los institutos (luz, agua, teléfono, calefacción y limpieza) y vamos a paralizar la construcción de todos aquellos centros cuyas obras aún no hayan empezado. La financiación a la universidad pública también se reducirá en un 10 por ciento. Implantaremos tasas para los estudiantes de FP y subiremos las matrículas de los másteres universitarios hasta un 30 por ciento. En las escuelas de primaria vamos a reducir los gastos de papel y biblioteca (el resto de partidas dependen de los Ayuntamientos). Yen todo aquello relativo al personal docente, hemos tomado la decisión de convocar 2.000 plazas menos de profesores de instituto para este mismo año, con el objetivo de aumentar el número de alumnos asignados a cada profesor. Por cierto, estas medidas de contención del gasto no van a afectar en ningún caso a aquellas escuelas privadas que segregan a sus alumnos por razón de sexo, que no verán recortadas las subvenciones públicas que tienen concedidas.

En el ámbito sanitario vamos a dejar en suspenso los proyectos de construcción de siete nuevos hospitales, la reforma de otros siete y la creación o ampliación de 44 centros de atención primaria. A partir de ahora ya no garantizaremos el derecho a ser operado en un plazo máximo de seis meses y, por consiguiente, vamos a reducir todas las operaciones quirúrgicas no urgentes. Asimismo, hemos dado instrucciones para que en nuestros hospitales y centros sanitarios se practiquen menos pruebas de diagnóstico de alta tecnología, como radiografías, escáneres, colonoscopias o resonancias magnéticas. Se prohibe también a partir de ahora y hasta nueva orden, practicar operaciones por las tardes y no vamos a permitir bajo ningún concepto que se cubran las bajas por jubilación, ni que se hagan suplencias por vacaciones o enfermedad del personal médico.

Estimamos que con la aplicación de estas medidas van a aumentar las listas de espera, pero no de modo significativo, y estamos convencidos de que la calidad de la sanidad pública catalana no quedará afectada. De todas formas, y por si acaso, queremos anunciar también que el Gobierno tiene la firme voluntad de dar estímulos fiscales a aquellos ciudadanos que contraten una mutua sanitaria privada.

Entre nuestras decisiones prioritarias está la de paralizar la aplicación de la Ley de Dependencia. Comunicamos a los dependientes moderados con derecho a percibir ayudas y que, según los plazos que establece la ley, debían haberlas empezado a recibir este pasado mes de enero, que no las vamos a conceder hasta, al menos, el próximo mes de julio. En cualquier caso, y en el mismo plazo, intentaremos dar una respuesta a las más de 54.000 personas con dependencia grave que aún esperan que se realice una valoración de su caso.

En el ámbito de la obra pública, hemos decidirlo practicar un recorte de un 27 por ciento. Vamos a paralizar la ejecución del Plan Nacional de Infraestructuras y no descartamos implantar nuevos peajes. l'or el contario, hemos decidido no aplicar el descuento del cinco por ciento en el precio de los billetes de Cercanías y Regionales y eliminar el número de estaciones previstas en la línea 9 del metro de Barcelona.

Hablando de supresiones, me es grato recordarles que el Gobierno de la Generalitat ha acordado la del Impuesto de Sucesiones, por el que estimamos que dejaremos de ingresar alrededor de 400 millones euros procedentes de grandes fortunas.

Asusta, ¿verdad? Pues sólo llevamos 60 días de gobierno. CiU nos quería hacer creer que éste era un gobierno errático y con algunos problemas de coordinación. Pero en realidad no ha sido más que una maniobra de despiste. Bajo esta sensación inicial de desbarajuste, el gobierno de los mejores de Artur Mas ha conseguido desplegar con total precisión, y en apenas dos meses, todo su plan liberalizador y derechista, desmantelando en un abrir y cerrar de ojos nuestro Estado del Bienestar. ¿Adivinan quién va a pagar la fiesta?

Article publicat a la revista El Siglo (8/03/2011)