A finals del mes d’agost el nombre de desocupats al nostre país era de 3.969.661 persones, el 20,03 de la població activa. Curiosament, són dades que es produeixen just en el moment en què la majoria d’índexs macroeconòmics confirmen que Espanya està sortint de la recessió. Aquest comportament s’explica per la frenada de l’economia que va suposar que l’any 2009 es tanqués amb un creixement negatiu del 3’7% del PIB.
En termes comparatius podem veure com la nostra taxa d’atur és exactament el doble de la mitjana dels països europeus, que segons Eurostat de situa en el 10%; i encara més lluny dels països amb menys nombre de desocupats com Àustria (amb un 3,8), Holanda (4,4); o Alemanya (amb un 6,9%). El creixement negatiu dels països de l’eurozona l’any 2009 va ser del 4,2%, mig punt més que a Espanya. Amb taxes negatives de creixement similars, Espanya té el doble d’atur.
Ara bé, en els moments de màxima expansió econòmica, quan l’any 2006 vàrem arribar a créixer al 4% del PIB -el doble que Itàlia (2%), França (2,2), Regne Unit (2,8) o Alemanya (3,4)- la taxa d’atur a Espanya es va reduir al 7,95%, el nivell més baix des de 1979, amb més de 20 milions d’ocupats i amb una taxa de temporalitat que va caure fins al 33,8%. La dada és bona. De fet és la millor que mai hem tingut, però quan Europa tenia índexs de plena ocupació, Espanya se situava en el doble. Com pot ser que un país que creix al 4% tingui una taxa d’atur de gairebé el 8% de la població activa?
És evident que l’atur al nostre país té un component estructural que cal afrontar. Tothom entén que el Govern havia d’actuar, per reactivar l’economia i dinamitzar el mercat de treball. Hem aprovat la reforma laboral per reduir la precarietat i fomentar la contractació indefinida. Hem començat la tramitació de la Llei d’economia sostenible per transformar el nostre model productiu, millorant la productivitat, la competitivitat, la formació i la internacionalització de les nostres empreses i treballadors, donant suport a les pimes innovadores, i impulsant polítiques de R+D+i i de Formació Professional. I tot això s’haurà de fer amb un context molt difícil, amb menys recursos i mantenint les polítiques socials. Per això crec que s’ha de dir clarament que amb la situació actual aquesta és l’única política econòmica social possible.
El temps dirà si l’hem encertat o no, però el Govern no es podia quedar de braços creuats. Avui els sindicats han convocat una vaga general. L’entenem i la respectem. A partir de demà hem de continuar treballant plegats.
Versió íntegra de l'article publicat avui al Diari de Tarragona
dimecres, 29 de setembre del 2010
dimarts, 28 de setembre del 2010
Las dos almas de CiU
Resulta cansino escuchar cómo de modo recurrente hay quien se refiere a la teórica alma catalanista del PSC. ¡Como si en el PSC hubiera dos, o tres, o más almas! Esa división sólo la fomentan aquellos que tienen como único objetivo provocar tensiones internas. En el PSC no hay un alma catalanista. En el PSC hay sensibilidades, acentos, matices, debate, pluralidad, libertad. Es un partido progresista y abierto, fiel reflejo de la Catalunya real. Pero no hay almas, sectores o fracciones. Es el PSC quien es catalanista. En todo su conjunto.
Lo cierto es que aquellos que fomentan este tipo de debates en casa ajena lo hacen para hacernos olvidar sus propias contradicciones. Como su nombre indica, CiU es una federación de partidos, una alianza electoral. No son dos almas distintas. Son dos partidos distintos que concurren desde hace muchos años conjuntamente a todos los procesos electorales. Y lo suyo no es simplemente una cuestión de sensibilidades, de acentos o de matices. Tienen opiniones abiertamente opuestas en cuestiones vinculadas al debate identitario.
Desde hace aproximadamente un año, Convergéncia Democrática de Catalunya, liderada por Artur Mas y teledirigida por Felip Puig, está flirteando con el soberanismo político. Al calor del debate estatutario y en vísperas de la sentencia del Tribunal Constitucional tomaron la decisión estratégica de aprovecharse del auge puntual que el independentismo estaba empezando a experimentar y se abrazaron a una expresión un tanto ambigua como era la del derecho a decidir. El derecho de Catalunya a decidir no deja de ser un eufemismo acuñado expresamente para in-tentar situarse ideológicamente en las cercanías del independentismo, pero sin que ello llegue a asustar a una buena parte de su electorado tradicional, de carácter moderado y nada amante de las estridencias. Un intento de desplazar el centro del espacio político de Catalunya hacia posiciones más radicales pero de tal modo que permitiera, a la vez, preservar su carácter de partido nacionalista moderado que de forma responsable contribuye a la estabilidad de los gobiernos de España. Dicho de otro modo: abandonaron el discurso nacionalista moderado de Jordi Pujol para empezar a virar hacia postulados soberanistas, practicando lo que podríamos llamar un independentismo de boquilla que pudiese ser asumido en España.
El clímax de todo este proceso llegó la víspera de la Diada Nacional de Catalunya, el pasado 11 de septiembre, cuando el propio Felip Puig, rodeado de antorchas y banderas independentistas en pleno Fossar de les Moreres confirmó el viraje soberanista de su formación al grito de: "¡Independencia o decadencia!"
Cuando le oyeron desde el otro lado de la federación, a Unió Democrática de Catalunya, partido liderado y teledirigido por Duran i Lleida, se le debieron de poner los pelos de punta. Ni UDC ni su gente son ni han sido jamás independentistas. Acaso confederalistas, como llegué a oír en una ocasión en un intento desesperado de disimular tanta discrepancia pública. Pero nadie de UDC se va a atrever nunca a contradecir a Felip Puig, porque más allá de proclamas apasionadas y visiones contradictorias, hay un alma que les une eternamente y diluye todas las demás: el alma del poder.
Los socialistas catalanes no tenemos dudas. Ni dobles almas ni dobles discursos. Apostamos por el federalismo. Porque federalismo significa convivencia, respeto mutuo. Federalismo significa que lo importante no es pensar qué voy a sacar a los
demás, sino qué puedo compartir con ellos. Federalismo significa solidaridad y proyecto común: no busca imponer, sino contribuir. El federalismo no apuesta por caminos únicos, sino compartidos. Federalismo significa fraternidad, entendimiento,
acuerdo y diálogo; unión y libertad. Reconocimiento de las identidades y voluntad de compartir un proyecto común. Y Catalunya debe liderar esta apuesta federal. Porque no estamos dispuestos a que las disputas de banderas pasen por delante de la lucha por los derechos de las personas. De ahí que el PSC sea el único partido en disposición de buscar aliados, no sólo en Catalunya sino también en el resto de España, que sumen para construir este proyecto común. CiU hace ya mucho tiempo
que ha renunciado a hacerlo. Sólo fomenta la crispación, el distanciamiento y la inestabilidad. Y claro, ¡el PNV también se ha dado cuenta!
Article publicat a la revista El Siglo el 27/09/2010
Lo cierto es que aquellos que fomentan este tipo de debates en casa ajena lo hacen para hacernos olvidar sus propias contradicciones. Como su nombre indica, CiU es una federación de partidos, una alianza electoral. No son dos almas distintas. Son dos partidos distintos que concurren desde hace muchos años conjuntamente a todos los procesos electorales. Y lo suyo no es simplemente una cuestión de sensibilidades, de acentos o de matices. Tienen opiniones abiertamente opuestas en cuestiones vinculadas al debate identitario.
Desde hace aproximadamente un año, Convergéncia Democrática de Catalunya, liderada por Artur Mas y teledirigida por Felip Puig, está flirteando con el soberanismo político. Al calor del debate estatutario y en vísperas de la sentencia del Tribunal Constitucional tomaron la decisión estratégica de aprovecharse del auge puntual que el independentismo estaba empezando a experimentar y se abrazaron a una expresión un tanto ambigua como era la del derecho a decidir. El derecho de Catalunya a decidir no deja de ser un eufemismo acuñado expresamente para in-tentar situarse ideológicamente en las cercanías del independentismo, pero sin que ello llegue a asustar a una buena parte de su electorado tradicional, de carácter moderado y nada amante de las estridencias. Un intento de desplazar el centro del espacio político de Catalunya hacia posiciones más radicales pero de tal modo que permitiera, a la vez, preservar su carácter de partido nacionalista moderado que de forma responsable contribuye a la estabilidad de los gobiernos de España. Dicho de otro modo: abandonaron el discurso nacionalista moderado de Jordi Pujol para empezar a virar hacia postulados soberanistas, practicando lo que podríamos llamar un independentismo de boquilla que pudiese ser asumido en España.
El clímax de todo este proceso llegó la víspera de la Diada Nacional de Catalunya, el pasado 11 de septiembre, cuando el propio Felip Puig, rodeado de antorchas y banderas independentistas en pleno Fossar de les Moreres confirmó el viraje soberanista de su formación al grito de: "¡Independencia o decadencia!"
Cuando le oyeron desde el otro lado de la federación, a Unió Democrática de Catalunya, partido liderado y teledirigido por Duran i Lleida, se le debieron de poner los pelos de punta. Ni UDC ni su gente son ni han sido jamás independentistas. Acaso confederalistas, como llegué a oír en una ocasión en un intento desesperado de disimular tanta discrepancia pública. Pero nadie de UDC se va a atrever nunca a contradecir a Felip Puig, porque más allá de proclamas apasionadas y visiones contradictorias, hay un alma que les une eternamente y diluye todas las demás: el alma del poder.
Los socialistas catalanes no tenemos dudas. Ni dobles almas ni dobles discursos. Apostamos por el federalismo. Porque federalismo significa convivencia, respeto mutuo. Federalismo significa que lo importante no es pensar qué voy a sacar a los
demás, sino qué puedo compartir con ellos. Federalismo significa solidaridad y proyecto común: no busca imponer, sino contribuir. El federalismo no apuesta por caminos únicos, sino compartidos. Federalismo significa fraternidad, entendimiento,
acuerdo y diálogo; unión y libertad. Reconocimiento de las identidades y voluntad de compartir un proyecto común. Y Catalunya debe liderar esta apuesta federal. Porque no estamos dispuestos a que las disputas de banderas pasen por delante de la lucha por los derechos de las personas. De ahí que el PSC sea el único partido en disposición de buscar aliados, no sólo en Catalunya sino también en el resto de España, que sumen para construir este proyecto común. CiU hace ya mucho tiempo
que ha renunciado a hacerlo. Sólo fomenta la crispación, el distanciamiento y la inestabilidad. Y claro, ¡el PNV también se ha dado cuenta!
Article publicat a la revista El Siglo el 27/09/2010
dimecres, 21 de juliol del 2010
dijous, 1 de juliol del 2010
Contundència i responsabilitat
Quatre anys després de l’aprovació de l’Estatut, el Tribunal Constitucional l’ha sentenciat. Quan tinguem el text definitiu podrem analitzar amb més serenitat i rigor la magnitud de la tragèdia, però que hi hagi sentència ja és una mala notícia. La sentència fa mal perquè anul•la alguns aspectes importants de l’Estatut, però, sobretot, perquè com que aquest és un document polític, la decisió ataca directament el símbol més important del nostre autogovern. Han fet mal al cos i a l’ànima del nostre Estatut. I aquí cal contundència.
Del TC esperàvem un major sentit d’Estat, més prudència i més consciència. Que no afegís problemes a una situació complexa econòmicament i que no entrés en campanya a Catalunya contaminant el procés electoral. La sentència afegeix problemes a un context ja de per sí difícil.
Davant la situació hi ha diverses reaccions possibles. La dels que se sentiran frívolament satisfets: la sentencia no dóna ni de lluny la raó al PP, però aquest ha aconseguit, després de la seva campanya contra Catalunya i contra l’Estatut, que se n’escapcin alguns articles. La d’aquells que intentaran superar el text cap a posicions sobiranistes. I finalment, hi ha la reacció dels que volem defensar l’Estatut en la seva integritat. Dels que creiem que el problema és la dreta, que impedeix l’evolució de l’Estat de les autonomies, i volem continuar treballant per defensar la nostra identitat, el nostre autogovern i el benestar dels ciutadans. I per això cal lideratge i coratge i, sobretot, evitar que el país es polaritzi irremeiablement.
Article publicat al Diari de Tarragona el 30/06/2010
Del TC esperàvem un major sentit d’Estat, més prudència i més consciència. Que no afegís problemes a una situació complexa econòmicament i que no entrés en campanya a Catalunya contaminant el procés electoral. La sentència afegeix problemes a un context ja de per sí difícil.
Davant la situació hi ha diverses reaccions possibles. La dels que se sentiran frívolament satisfets: la sentencia no dóna ni de lluny la raó al PP, però aquest ha aconseguit, després de la seva campanya contra Catalunya i contra l’Estatut, que se n’escapcin alguns articles. La d’aquells que intentaran superar el text cap a posicions sobiranistes. I finalment, hi ha la reacció dels que volem defensar l’Estatut en la seva integritat. Dels que creiem que el problema és la dreta, que impedeix l’evolució de l’Estat de les autonomies, i volem continuar treballant per defensar la nostra identitat, el nostre autogovern i el benestar dels ciutadans. I per això cal lideratge i coratge i, sobretot, evitar que el país es polaritzi irremeiablement.
Article publicat al Diari de Tarragona el 30/06/2010
dissabte, 19 de juny del 2010
diumenge, 13 de juny del 2010
Quan es fa el que toca fer
(versió íntegra de l'article publicat avui al Diari de Tarragona)
Dilluns, en el seu discurs de presa de possessió com a Rector de la URV el Dr. Francesc X. Grau feia un diagnòstic sobre els temps d’incertesa i dificultat que estem vivint, però alhora també apuntava una confiança sòlida en el futur que tenim davant nostre, i en especial al paper de la Universitat per liderar els reptes que ens esperen. Per fer-ho, va recórrer a unes reflexions del científic Albert Einstein molt adients per aplicar a la situació econòmica actual. Segons Einstein “(...) la crisi és la millor benedicció que pot succeir-li a les persones i als països perquè porta progressos. La creativitat neix de l'angoixa, com el dia neix de la nit fosca. És en la crisi que neix la inventiva, els descobriments i les grans estratègies. Qui supera la crisi es supera a sí mateix sense quedar "superat". Qui atribueix a la crisi els seus fracassos i penúries violenta el seu propi talent i respecta més els problemes que les solucions. La veritable crisi és la crisi de la incompetència.(...). Parlar de crisi és promoure-la, i callar en la crisi és exaltar el conformisme. En comptes d'això treballem dur. Acabem d'una vegada amb l'única crisi amenaçadora que és la tragèdia de no voler lluitar per superar-la”. No deixin mai de llegir els clàssics!
Aquesta setmana també han estat reelegits Albert Abelló i Isaac Sanromà com a Presidents de les Cambres de Comerç de Tarragona i Reus, respectivament. Els ciutadans no estem per massa canvis, ja ho veuen. Ni aventures, ni experiments. En moments de sotracs, preferim la seguretat que dóna l’experiència. En les seves primeres paraules el President de la Cambra de Tarragona afirmava, amb un alt sentit de la responsabilitat, que les dificultats de la cojuntura econòmica obligaran a la Cambra “a ser més útil que mai, prioritzant la creació d’empreses, fent de mitjancera per aconseguir liquiditat i finançament per les empreses per tal de dinamitzar i impulsar la nostra economia”. A fer la seva feina, vaja. Ho celebro. Per la seva banda, el President de la Cambra de Reus completava, amb una magnífic exercici de coherència i sincronització, que la incertesa econòmica s’haurà de combatre “amb fortes dosis d’imaginació i esforç per suplir la limitació de recursos a la que ens haurem d’afrontar”.
Defensa de la innovació, el valor afegit, la formació, la captació i la retenció de talent, des de l’àmbit acadèmic. Aposta per l’emprenedoria, la competitivitat, la productivitat i la internacionalització des de l’àmbit empresarial. De com fer més amb menys, però també, de com ser més forts, de com ser millors, de com fer els deures avui per estar preparats per demà .
El govern de l’Estat va aprovar fa dues setmanes del Decret llei de reducció del dèficit públic. Només va comptar amb els vots favorables del grup socialista però va prosperar. Molts deien que era una improvisació. Ara ens han seguit Alemanya, Itàlia, França i el Regne Unit, països amb governs conservadors. Tothom ha acabat fent el que tocava fer. Menys uns: l’oposició, tant a Espanya com a Catalunya. Amb la reforma del mercat de treball que s’aprovarà en breu tindran una segona oportunitat. I hauran d’estar a l’alçada.
És possible que algunes de les decisions que s’han adoptat puguin comportar un cert cost electoral, però governar vol dir liderar, prendre decisions, arriscar, vol dir fer el que cal fer pensant en el bé del país més que en beneficis partidistes o hipotètics rèdits electorals. I això és el que estem fent. Un cop tinguem tot el marc normatiu aprovat, ja no hi haurà temps ni per la crítica ni per les lamentacions. Caldrà anar junts i treballar fort. Partits polítics i societat civil, econòmica i social. Per generar confiança. Interna i externa. Per no caure en els errors del passat. Per sortir com abans millor de la situació en la que ens trobem i que ja comença a repuntar. I això, o ho fem entre tots o no ens en sortirem. I en aquest territori tenim els elements, els instruments i la capacitat per aconseguir-ho abans que ningú. El president del Govern ens ha donat un bon exemple. El rector de la URV i els nous presidents camerals també. Ara cal que l’oposició assumeixi també la responsabilitat que li toca i que els ciutadans li reclamen. De que facin el que els toca fer. Sinó, el temps acabarà posant a tothom al seu lloc.
Dilluns, en el seu discurs de presa de possessió com a Rector de la URV el Dr. Francesc X. Grau feia un diagnòstic sobre els temps d’incertesa i dificultat que estem vivint, però alhora també apuntava una confiança sòlida en el futur que tenim davant nostre, i en especial al paper de la Universitat per liderar els reptes que ens esperen. Per fer-ho, va recórrer a unes reflexions del científic Albert Einstein molt adients per aplicar a la situació econòmica actual. Segons Einstein “(...) la crisi és la millor benedicció que pot succeir-li a les persones i als països perquè porta progressos. La creativitat neix de l'angoixa, com el dia neix de la nit fosca. És en la crisi que neix la inventiva, els descobriments i les grans estratègies. Qui supera la crisi es supera a sí mateix sense quedar "superat". Qui atribueix a la crisi els seus fracassos i penúries violenta el seu propi talent i respecta més els problemes que les solucions. La veritable crisi és la crisi de la incompetència.(...). Parlar de crisi és promoure-la, i callar en la crisi és exaltar el conformisme. En comptes d'això treballem dur. Acabem d'una vegada amb l'única crisi amenaçadora que és la tragèdia de no voler lluitar per superar-la”. No deixin mai de llegir els clàssics!
Aquesta setmana també han estat reelegits Albert Abelló i Isaac Sanromà com a Presidents de les Cambres de Comerç de Tarragona i Reus, respectivament. Els ciutadans no estem per massa canvis, ja ho veuen. Ni aventures, ni experiments. En moments de sotracs, preferim la seguretat que dóna l’experiència. En les seves primeres paraules el President de la Cambra de Tarragona afirmava, amb un alt sentit de la responsabilitat, que les dificultats de la cojuntura econòmica obligaran a la Cambra “a ser més útil que mai, prioritzant la creació d’empreses, fent de mitjancera per aconseguir liquiditat i finançament per les empreses per tal de dinamitzar i impulsar la nostra economia”. A fer la seva feina, vaja. Ho celebro. Per la seva banda, el President de la Cambra de Reus completava, amb una magnífic exercici de coherència i sincronització, que la incertesa econòmica s’haurà de combatre “amb fortes dosis d’imaginació i esforç per suplir la limitació de recursos a la que ens haurem d’afrontar”.
Defensa de la innovació, el valor afegit, la formació, la captació i la retenció de talent, des de l’àmbit acadèmic. Aposta per l’emprenedoria, la competitivitat, la productivitat i la internacionalització des de l’àmbit empresarial. De com fer més amb menys, però també, de com ser més forts, de com ser millors, de com fer els deures avui per estar preparats per demà .
El govern de l’Estat va aprovar fa dues setmanes del Decret llei de reducció del dèficit públic. Només va comptar amb els vots favorables del grup socialista però va prosperar. Molts deien que era una improvisació. Ara ens han seguit Alemanya, Itàlia, França i el Regne Unit, països amb governs conservadors. Tothom ha acabat fent el que tocava fer. Menys uns: l’oposició, tant a Espanya com a Catalunya. Amb la reforma del mercat de treball que s’aprovarà en breu tindran una segona oportunitat. I hauran d’estar a l’alçada.
És possible que algunes de les decisions que s’han adoptat puguin comportar un cert cost electoral, però governar vol dir liderar, prendre decisions, arriscar, vol dir fer el que cal fer pensant en el bé del país més que en beneficis partidistes o hipotètics rèdits electorals. I això és el que estem fent. Un cop tinguem tot el marc normatiu aprovat, ja no hi haurà temps ni per la crítica ni per les lamentacions. Caldrà anar junts i treballar fort. Partits polítics i societat civil, econòmica i social. Per generar confiança. Interna i externa. Per no caure en els errors del passat. Per sortir com abans millor de la situació en la que ens trobem i que ja comença a repuntar. I això, o ho fem entre tots o no ens en sortirem. I en aquest territori tenim els elements, els instruments i la capacitat per aconseguir-ho abans que ningú. El president del Govern ens ha donat un bon exemple. El rector de la URV i els nous presidents camerals també. Ara cal que l’oposició assumeixi també la responsabilitat que li toca i que els ciutadans li reclamen. De que facin el que els toca fer. Sinó, el temps acabarà posant a tothom al seu lloc.
dijous, 3 de juny del 2010
Efectivamente a CiU no le gusta el Senado
En el último artículo publicado en esta sección hace tres semanas ya intuíamos que a CiU no le iba a gustar que la respuesta institucional liderada por el president Montilla en defensa del Estatut de Catalunya y de la necesidad de renovación del Tribunal Constitucional se articulara a través del Senado. A pesar de ser la cámara de representación territorial y de la que, a priori, un partido autodenominado nacionalista debería tener mucho más en estima, CiU ha optado en todo momento por menospreciar lo que allí pudiera suceder. No tanto por la efectividad de las medidas y acuerdos que se consiguieran, sino por una razón mucho más mundana: en el Senado, ni CiU ni Artur Mas tienen el protagonismo que desearían.
CiU cree poseer en exclusiva la defensa de los intereses de Catalunya, de su autogobierno, de su identidad. Y en esa patrimonialización ilegítima e intolerable de Catalunya no puede soportar que se produzca ninguna intromisión, porque ello supondría romper con el binomio Catalunya = CiU. Y menos aún que sea el PSC con Montilla al frente quien lidere la respuesta institucional en defensa del Estatut. CiU firmó el acuerdo del Parlament de Catalunya no en un afán de reforzar la unidad del catalanismo político. No se confundan: eso significaría ampliar el abanico de partidos con copyright catalanista y por tanto romper su monopolio particular. CiU firmó el acuerdo del Parlament, básicamente, porque creyó que iba a fracasar. Y, efectivamente, esa interpretación se confirmó hace justo una semana cuando el president Montilla consiguió, en el Senado, ejecutar con precisión y eficacia el mandato que le dio el Parlament de Catalunya. Montilla convenció y ganó. Mas decidió no acudir. No envió ni a su portavoz parlamentario. Decidió no acompañar al president de la Generalitat en un día de alto significado político y de enorme relevancia institucional. No sabemos dónde estaba, pero el error de cálculo fue mayúsculo. De mucho calado, puesto que de un plumazo y en menos de un día, Montilla consiguió, por un lado, el compromiso del Senado para reactivar el procedimiento para la renovación de los miembros del TC y, por otro, registrar la proposición de ley de reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional. ¡Y Artur Mas no estaba allí!
Mas está nervioso. Por su falta de protagonismo y porque Montilla se está saliendo con la suya. Está cumpliendo escrupulosamente, punto por punto, con el mandato parlamentario, y CiU ni puede ni sabe cómo pararlo. Ni tan sólo cómo asomar la cabeza. La política de las gesticulaciones estériles, la desorientación y la falta de sentido institucional de CiU, contrasta con el rigor, el trabajo, la determinación y la eficacia del president Montilla. Aunque es verdad que ha sido el propio Mas quien ha renunciado a una parte de ese protagonismo no queriendo ir al Senado a apoyarle. Y lo que es peor, no sólo no celebra los resultados conseguidos con motivo de la comparecencia de Montilla en el Senado, sino que se atreve incluso a descalificarlos. Mas sabe que no estuvo a la altura que se le espera a un aspirante a la Presidencia de la Generalitat. Y claro, como no pueden asumir semejante éxito, no se les ocurre otra cosa que amenazar con registrar en el Congreso de los Diputados una proposición de ley, que presumiblemente va a tener la misma redacción que la que ya ha empezado su tramitación en el Senado. ¡Brillante! Con esta estrategia demuestran una vez más, pero ahora con mayor visibilidad, que su objetivo no consiste ni en la renovación de los magistrados del TC que tienen el mandato caducado, ni en la reforma de su Ley orgánica, ni en la defensa del Estatut ni de Catalunya. Lo único que persiguen es poner al PSC en un aprieto. Y claro, no lo van a conseguir. Porque se olvidan algo importante: la astucia del president Montilla.
CiU sigue apelando a la unidad del catalanismo político. Pero cuando hay que demostrarlo, se desmarcan. Incomprensiblemente, se quedan al margen. Se quedan solos. Como se quedaron hace unos días intentando bloquear, de nuevo, la aplicación del sistema de financiación para Catalunya. Ni el PP se atrevió a seguirles. Flaco favor hacen al catalanismo al que dicen defender. Cantos de sirena agónicos, cada vez más débiles, cada vez más tenues...
Article publicat a la revista El Siglo el 31/05/2010
CiU cree poseer en exclusiva la defensa de los intereses de Catalunya, de su autogobierno, de su identidad. Y en esa patrimonialización ilegítima e intolerable de Catalunya no puede soportar que se produzca ninguna intromisión, porque ello supondría romper con el binomio Catalunya = CiU. Y menos aún que sea el PSC con Montilla al frente quien lidere la respuesta institucional en defensa del Estatut. CiU firmó el acuerdo del Parlament de Catalunya no en un afán de reforzar la unidad del catalanismo político. No se confundan: eso significaría ampliar el abanico de partidos con copyright catalanista y por tanto romper su monopolio particular. CiU firmó el acuerdo del Parlament, básicamente, porque creyó que iba a fracasar. Y, efectivamente, esa interpretación se confirmó hace justo una semana cuando el president Montilla consiguió, en el Senado, ejecutar con precisión y eficacia el mandato que le dio el Parlament de Catalunya. Montilla convenció y ganó. Mas decidió no acudir. No envió ni a su portavoz parlamentario. Decidió no acompañar al president de la Generalitat en un día de alto significado político y de enorme relevancia institucional. No sabemos dónde estaba, pero el error de cálculo fue mayúsculo. De mucho calado, puesto que de un plumazo y en menos de un día, Montilla consiguió, por un lado, el compromiso del Senado para reactivar el procedimiento para la renovación de los miembros del TC y, por otro, registrar la proposición de ley de reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional. ¡Y Artur Mas no estaba allí!
Mas está nervioso. Por su falta de protagonismo y porque Montilla se está saliendo con la suya. Está cumpliendo escrupulosamente, punto por punto, con el mandato parlamentario, y CiU ni puede ni sabe cómo pararlo. Ni tan sólo cómo asomar la cabeza. La política de las gesticulaciones estériles, la desorientación y la falta de sentido institucional de CiU, contrasta con el rigor, el trabajo, la determinación y la eficacia del president Montilla. Aunque es verdad que ha sido el propio Mas quien ha renunciado a una parte de ese protagonismo no queriendo ir al Senado a apoyarle. Y lo que es peor, no sólo no celebra los resultados conseguidos con motivo de la comparecencia de Montilla en el Senado, sino que se atreve incluso a descalificarlos. Mas sabe que no estuvo a la altura que se le espera a un aspirante a la Presidencia de la Generalitat. Y claro, como no pueden asumir semejante éxito, no se les ocurre otra cosa que amenazar con registrar en el Congreso de los Diputados una proposición de ley, que presumiblemente va a tener la misma redacción que la que ya ha empezado su tramitación en el Senado. ¡Brillante! Con esta estrategia demuestran una vez más, pero ahora con mayor visibilidad, que su objetivo no consiste ni en la renovación de los magistrados del TC que tienen el mandato caducado, ni en la reforma de su Ley orgánica, ni en la defensa del Estatut ni de Catalunya. Lo único que persiguen es poner al PSC en un aprieto. Y claro, no lo van a conseguir. Porque se olvidan algo importante: la astucia del president Montilla.
CiU sigue apelando a la unidad del catalanismo político. Pero cuando hay que demostrarlo, se desmarcan. Incomprensiblemente, se quedan al margen. Se quedan solos. Como se quedaron hace unos días intentando bloquear, de nuevo, la aplicación del sistema de financiación para Catalunya. Ni el PP se atrevió a seguirles. Flaco favor hacen al catalanismo al que dicen defender. Cantos de sirena agónicos, cada vez más débiles, cada vez más tenues...
Article publicat a la revista El Siglo el 31/05/2010
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