dissabte, 5 de setembre del 2009
La inmunidad como garantía
Hay quienes piensan que la existencia de esta institución es muy discutible en un Estado de derecho. Que puede ser un anacronismo. Pero lo cierto es que la legitimidad de la inmunidad sigue teniendo sentido y no puede entenderse nunca como un privilegio personal. Ni como un beneficio particular de un parlamentario para impedir que sus conductas sean fiscalizadas por jueces y tribunales. Al contrario, la inmunidad sólo tiene sentido democrático en nuestro sistema en atención a las funciones parlamentarias que quiere preservar y a los valores y funciones constitucionales en juego. De ahí que la amenaza frente a la que protege la inmunidad sea política, nunca personal. Consiste en impedir que la vía penal se use con intencionalidad política para perturbar el funcionamiento de las Cámaras o alterar la composición que les dio la voluntad popular. Estamos pues ante una garantía objetiva del funcionamiento democrático del Parlamento.
Así, en la tramitación del suplicatorio, las Cámaras no asumen el papel de un tribunal que juzgue la culpabilidad o inocencia de un parlamentario. Ni determinan la improcedencia de las acciones penales contra parlamentarios. Deben limitarse a evaluar si la motivación de los jueces es política o jurídico-penal, con la única finalidad de evitar que se produzcan detenciones o procesamientos por motivos políticos. Y sólo en el primero de los casos, se justificaría la denegación del suplicatorio.
La inmunidad conlleva otra garantía: el aforamiento. Esto es, que “en las causas contra diputados y senadores será competente la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo”. Es también la Constitución la que lo determina. Dos son los argumentos que lo legitiman. Primero: se entiende que los parlamentarios, no por ser quienes son sino en atención a la institución a la que representan, gozan de especial protección. Una protección que justifica que sea el órgano superior de todos los órdenes jurisdiccionales el que conozca sobre sus causas. De no ser así, bastaría cualquier incriminación judicial, de cualquier instancia, para pedir un suplicatorio, lo que aumentaría el riesgo que la Constitución quiere evitar cuando prevé la garantía de la inmunidad; que por motivos políticos, se pueda alterar la voluntad popular. En segundo lugar, porque esa especial protección impide que exista una pluralidad de posiciones distintas en la jurisdicción ordinaria y la consiguiente dispersión de jurisprudencia sobre supuestos parecidos. En definitiva, el aforamiento garantiza la unidad de criterio y la máxima especialidad jurisdiccional.
Ambas instituciones son mejorables y susceptibles de reflexión sobre su articulación. Sin duda. Pero nadie puede dudar de su legitimidad y oportunidad tanto constitucional como democrática.
Article publicat al diari El Pais el 04/09/09
dijous, 23 de juliol del 2009
Del "peix al cove" al respeto por Catalunya
Durante muchos años habíamos estado acostumbrados a que las negociaciones con el Estado en nombre de Catalunya las había llevado CiU desde sus posiciones de responsabilidad al frente de Gobierno de la Generalitat. A una forma de negociar, casi de mercadeo, que supuso la consolidación de una actitud de reivindicación constante con el Estado. De la expresión continua y permanente de un falso sentimiento de agravio colectivo.
En esta ocasión ha triunfado una nueva forma de hacer política. La de la negociación firme, pero flexible a la vez. La de la exigencia de las legítimas aspiraciones de Catalunya y la de la lealtad institucional en la negociación. Como no podía ser de otra manera, puesto que el objetivo era llegar al acuerdo.
Fíjense si llega a ser distinto el proceso, que incluso en las formas de su presentación nada tiene que ver con el anuncio del acuerdo de financiación que el año 2001 firmaron de forma desesperada CiU y PP. Aquél se selló en una cena en el Hotel Majestic. En la foto, Aznar con aires de mayoría absoluta y un Pujol muy debilitado políticamente que tuvo que pactar precipitadamente y a la baja un mal acuerdo para Catalunya. Sin embargo, el anuncio de este nuevo acuerdo se hace mediante una declaración institucional solemne del president Montilla en el Palau de la Generalitat. ¡Qué gran diferencia! En el fondo y en las formas...
Pero lo más sorprendente de todo este proceso ha sido la posición mantenida por CiU. Artur Mas se lo ha jugado todo a una carta. Duran no tuvo nada que hacer. Se la ha jugado al fracaso del proceso de negociación. A que todo saltara por los aires. A debilitar al Gobierno de la Generalitat y a prepararse para ganar las próximas elecciones. Una actitud que resulta francamente decepcionante, por no decir irresponsable, para un partido que ha gobernado Catalunya durante 23 años. CiU antepuso los intereses de partido a los intereses de país. ¡Qué torpeza! Patinazo histórico que sólo puede explicarse por las prisas de CiU por recuperar el Gobierno de la Generalitat.
La consecución de un buen modelo de financiación es fundamental para todos. Para un país entero, para los ciudadanos. Pero también para los Gobiernos que deberán gestionar esos recursos para garantizar una mejor calidad de los servicios públicos fundamentales. En definitiva, un buen modelo de financiación sirve para poder hacer política. Para hacer políticas. Y los recursos van a ser los mismos, con independencia de qué color político sea el president de la Generalitat. Por eso CiU debió entender que el nuevo modelo de financiación era una cuestión de país. Pero ahí estuvieron más despistados que patrióticos.
Y además cometieron un error de principiante. Para dificultar aún más la consecución del acuerdo, CiU entró de lleno en el debate de las cifras. Cuantificó las cantidades que el nuevomodelo tenía que aportar. Ignorando que lo relevante debe ser la definición del modelo. Y claro, el problema de entrar en un debate de cifras es que te las pueden igualar e incluso superar. Y así ha sido. Se ha conseguido un magnífico modelo de financiación que es expresión de la aplicación del Estatut con la máxima ambición. Y, además, los recursos adicionales que ese modelo va a aportar, no sólo son razonables, sino que además son muy buenos. Tan buenos que la reacción de todos los estamentos económicos, sociales y políticos así lo entienden y celebran.
Todos menos CiU, que está noqueada y aislada políticamente. Desconcertados porque la negociación ha sido exitosa; porque los tres partidos que conforman el Gobierno de la Generalitat siguen unidos y salen fortalecidos; por la reacción unánime en Catalunya y en toda España y, sobre todo, por la súbita sensación de error y de soledad. CiU se ha equivocado y lo sabe. Ha empequeñecido de un día para otro. CiU está sola y en la oposición (ahí con el PP, de nuevo). Pero aún está a tiempo de rectificar, de volver al consenso, de reconocer las virtudes del acuerdo y del modelo. Todo el mundo se lo está pidiendo. Que vuelva a la moderación, a la sensatez, a la unidad. Pero no lo va a hacer porque su orgullo le impide reconocer que alguien que no sean ellos pueda llegar a hablar y pactar en nombre de Catalunya y encima alcanzar un acuerdo que la respete. Eso es, ni más ni menos, que el triunfo del catalanismo político. ¡Y reconocerlo, duele!
Article publicat a la revista El Siglo 20-07-09
dimecres, 22 de juliol del 2009
A-68: greuge o oportunitat?
La connexió directa de les nostres comarques amb l'Aragó, mitjançant una autovia d’altes prestacions, és una prioritat absoluta pels socialistes. Nosaltres no tan sols defensem, sinó que liderem una proposta de desdoblament de la N-420 des de Reus fins a la seva connexió amb l’Aragó quan més aviat millor. I, en tant que responsables polítics, ho fem assumint compromissos concrets. Fa pocs dies el Ministeri de Foment va anunciar que la futura A-68 acabaria el seu recorregut per Vinaròs, a la província de Castelló. Aquest anunci va provocar el neguit d’aquells que es troben còmodes sacsejant l’enfrontament territorial i agitant la política del greuge. Però aquesta actitud més aviat estèril, no ens porta mai enlloc, només a la frustració i a perdre oportunitats. Per això ara és el moment d'adoptar una actitut proactiva i decidida. Primer de tot, el fet que la futura A-68 desemboqui a Vinaròs no impedirà que la N-420 es desdobli. Una cosa no treu l’altra. Totes dues vies són perfectament compatibles. I, com que creiem de veritat en la necessitat de disposar d’aquest eix que ens connecti directament amb l’Aragó, ja hem començat a emprendre totes les accions necessàries per agilitzar l’execució del seu desdoblament. En primer lloc, accelerarem les inversions de millora de l’actual N-420, especialment la construcció de les variants de Gandesa, Corbera i Riudecols.
En segon terme, inclourem el desdoblament de la N-420 en la revisió del Pla Estratègic d’Infraestructures del Transport, és a dir, el pla que fixa les prioritats del Ministeri de Foment en relació a la construcció de la xarxa viària del país.
Finalment, i de comú acord amb la Generalitat de Catalunya, amb qui ja hem establert tots els contactes necessaris, ens comprometem a incloure una partida en els pressupostos generals de l’Estat pel 2010 per finançar l’estudi informatiu del desdoblament de la N-420. Per al Govern de Catalunya la connexió amb l'Aragó és una prioritat.
Reus, i el conjunt del Camp de Tarragona, necessita aquesta autovia que ens connecti directament amb l’interior de l'Estat. Ho necessita per la mobilitat dels seus ciutadans, per la projecció de creixement previst tant de l’aeroport de Reus com del Port de Tarragona, per augmentar la competitivitat de la nostra economia. En definitiva, és una necessitat de territori que hem de ser capaços d’aconseguir.Tenim els instruments i tenim la voluntat política per fer-ho. Aquests són els nostres compromissos, i ens felicitem pel fet que també hagin estat assumits per les Cambres de Comerç i els Alcaldes afectats. Estic convençut que si mantenim la unitat d’acció, la N-420 entre Reus i la província de Terol serà una realitat ben aviat. Com ho és el tercer carril de l'autopista, l'aeroport de Reus, el desdoblament de la N-340 fins Hospitalet o la nova Estació intermodal del corredor del Mediterrani. Una unitat a la qual s'haurien de sumar els partits de l'oposició. Viure instal.lats en el greuge territorial és mirar al passat, i el nostre territori ni pot ni vol perdre més oportunitats.
Article publicat al Diari de Tarragona el 22-07-09
dilluns, 29 de juny del 2009
Las diez cifras de CiU
Resulta decepcionante que un partido que ha tenido durante años responsabilidades de gobierno en Catalunya haya optado por el puro tacticismo electoral, por el mero cortoplacismo y por el rédito partidista, apostando al todo o nada al fracaso del proceso, en lugar que apoyar al Govern de la Generalitat en una negociación que debe concluir con la mejor financiación que Catalunya ha tenido nunca. Irresponsablemente, CiU ha decidido descolgarse de cualquier posibilidad de acuerdo incluso antes de que éste se produzca o se conozca. Es sorprendente que se mantengan en esa posición de rechazo preventivo incluso cuando ambos gobiernos siguen en período de negociación. E incluso cuando las cifras que se están barajando, y que aún no son definitivas, sextuplican las que CiU "consiguió" (utilizando sus particulares términos de negociación política) en sus acuerdos con el Gobierno de José María Aznar en el año 2001, de los cuales hoy sufrimos las consecuencias.
CiU ha querido situar en todo momento la negociación de la financiación en un debate de cifras. En una deliberada maniobra de confusión, ha querido hacer creer que el texto del Estatut fija una determinada cifra. Ha querido instalar, de formasimplista, en el imaginario colectivo, que el Estatut establece un mínimo, por debajo del cual sería imposible llegar a ningún acuerdo. ¡Y eso no es así! El Estatut determina los criterios que deben observarse para adoptar un nuevo modelo de financiación, a partir del cual se pueden derivar distintas cifras. Pero sólo algunas de ellas podrán considerarse razonables de acuerdo a ese modelo. Por ello, lo verdaderamente importante es la determinación del modelo. Porque a partir de aquí se acabará concretando una cifra, que será la del acuerdo.
Pero fíjense cuál debe ser la desesperación de CiU en su intento para que fracase la negociación, que incluso entrando en el mero debate de cifras su posición ha sido tan oscilante que han perdido ya cualquier autoridad. En los últimos tiempos, CiU ha llegado a poner encima de la mesa hasta diez cifras distintas para bendecir el acuerdo final. Atentos: estimaron necesarios 4.320mi I Iones de euros en enero de 2006; 5.200 millones en febrero de 2008; 5.320 millones en mayo; 4.200 millones enagosto; 6.997 millones en septiembre; bajaron hasta 2.329 millones el mismo septiembre de 2008; 2.535 millones en octubre; volvieron a subir hasta 5.630 millones en diciembre... Y un domingo por la tarde del mes de marzo de este año, Felip Puig, secretario general adjunto de CiU, y su particular "servicio de estudios", llegó a afirmar, como quien no quiere la cosa,
que por menos de 3.500 millones, CiU no apoyaría el nuevo modelo.
Como colofón, la semana pasada Artur Mas se atrevió a afirmar que el nuevo sistema debe aportar un mínimo de 5.000 millones adicionales para la Generalitat.
¿Quién da más? Y lo mejor: anunció que él mismo renegociará el sistema al alza si llega a ser president de la Generalitat. Fíjense bien: Artur Mas, el mismo que acordó con Aznar el actual modelo de financiación que representó apenas 250 millones de euros para Catalunya. El mismo que como consecuencia de las prisas para suceder a Jordi Pujol al frente de la Presidencia de la Generalitat se olvidó de asegurar que el modelo recogiese los mecanismos de actualización de un sistema que hubiese impedido que Catalunya llegara a la situación de necesidad actual. El mismo Artur Mas, se ofrece ya, para mejorar un acuerdo que el president Montilla y el conseIler Castells aún no han cerrado. Pero ¿no se da cuenta que lo que hay que reparar no es lo que aún se está negociando, sino la herencia que él mismo nos dejó?
Publicat a El Siglo el 29-06-09
dilluns, 8 de juny del 2009
Recetas amarillentas y brotes de marihuana
Ésta es una crisis global. Una crisis de origen financiero, que ha provocado una crisis económica sin precedentes y que, a su vez, ha desembocado en una crisis industrial de enormes magnitudes. Lo inédito de las causas que la han provocado, sus consecuencias y sus características hacen más compleja la toma de decisiones. El objetivo común consiste en cómo hacerlo consiguiendo que el impacto de sus efectos sobre la economía, las empresas y los trabajadores sea el menor posible. Y cómo hacerlo para que lo que ha sucedido no vuelva a ocurrir (las lecciones aprendidas).
Hasta la fecha, la forma de afrontar una crisis económica era bastante sencilla (perdonen la frivolidad): bastaba con abrir el manual de economía por la página correspondiente donde se encontraba la descripción del cuadro clínico en el que se hallaba la economía de un determinado Estado y, casi en la página siguiente, estaban pormenorizadas las recetas que debían administrarse para salir cuanto antes del atolladero. Sin embargo, el caso actual es distinto. Porque nunca antes habíamos vivido una situación similar. De ahí la importancia de la coordinación para que las medidas que se adopten vayan todas en la misma dirección y resulten eficaces
Pero, a pesar de la dimensión de la crisis, de su singularidad y de su carácter global, la derecha de nuestro país sigue conservando aquel viejo manual de economía, con las mismas recetas de siempre para salir de esta situación. En el debate del Estado de la Nación el presidente del Gobierno instó hasta en cuatro ocasiones al Sr. Rajoy a que expusiese ante la Cámara y ante el conjunto de la sociedad cuáles eran sus recetas económicas para salir de la crisis. Rajoy no lo hizo. Y Zapatero estuvo muy hábil: "Si no lo hace, sólo se puede deber a dos razones: o no tiene receta, o no se atreve a contarla". Sería impensable para un líder de la oposición que no tuviera una alternativa de Gobierno. Peor, que no aprovechara ocasiones como ésas para hacerla pública. Y mucho peor aún, si cabe, que el líder de la oposición no ofreciera todo su apoyo al Gobierno, sin intentar sacar réditos políticos ni partidistas. Por ello creo que es la segunda de las opciones la que impidió al Sr. Rajoy exponer sus recetas anticrisis: porque son las mismas de siempre. Las mismas que la derecha ha aplicado cada vez que, gobernando, se ha encontrado ante una situación económica adversa: rebaja de impuestos, abaratamiento del despido y recorte de gasto social. Nimás ni menos. Y eso no se atreven a contarlo.
Alguien me dijo una vez, cuando estudiaba en la Universidad: desconfía del profesor que venga a impartir sus clases con unos apuntes de color amarillento. Es evidente que los apuntes de Rajoy están bastante obsoletos. Que no contemplan la magnitud de la realidad actual. Que no sirven para solucionar los problemas que hoy tenemos. Pero, sobre todo, porque de ellos se deduce claramente que quien sufriría sus consecuencias son los mismos de siempre: los trabajadores y los más vulnerables de nuestra sociedad. Por suerte, la gente se ha dado cuenta de lo que pretende el PP, porque lo que nunca van a permitir los ciudadanos es que aquellos que no han sido los causantes de la crisis financiera que ha provocado todo este caos global, acaben pagando sus consecuencias. ¡Otra oportunidad perdida, Sr. Rajoy!
Las medidas que ha adoptado el Gobierno han empezado a dar sus frutos y los datos del paro del mes de mayo que conocimos la semana pasada, como el aumento del índice de confianza en el consumo o las ventas de automóviles, por citar algún ejemplo, son cuanto menos esperanzadores e invitan, desde la prudencia, al optimismo. A todo al mundo, menos al PP y a Rajoy. Para ellos cada parado en nuestro país era un peldaño más en su ascenso hacia la Moncloa. ¡Pero en mayo esa carrera se ha truncado! En el PP ya no hablan de economía, ni de crisis. Hablan de aviones, de aborto, de pederastia y hasta de hojas verdes de marihuana. Por algo será...
Article publicat a El Siglo el 8/06/2009
divendres, 3 d’abril del 2009
Compatibilidades y transparencia
Ahora bien: una cosa es el marco jurídico actual, y otro el que debería ser en una democracia moderna, que garantice el ejercicio del control social por parte de los ciudadanos. Y eso conlleva publicidad y transparencia.
Cada cual tiene sus atribuciones, y al Parlamento le corresponde actualizar las suyas. En la actualidad, las declaraciones de actividades de los diputados ya son públicas, pero la interpretación restrictiva del régimen de publicidad que se ha venido aplicando, hace prácticamente imposible acceder a ellas. De ahí que resulte improrrogable articular los mecanismos necesarios para garantizar que esas declaraciones sean accesibles para cualquier ciudadano.
La concesión de compatibilidades no es un acto gracioso o discrecional. Se rige por lo dispuesto en la Ley Electoral, en el Reglamento del Congreso y por la interpretación que, históricamente, se ha hecho de estos preceptos. Pero el paso de los años ha constatado que la ley es ambigua y la interpretación muy amplia. Por ello es necesaria una reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) que modifique y limite el régimen actual de compatibilidades. El sistema lo requiere y los ciudadanos lo demandan.
Existen dos tipos de actividades compatibles: aquellas que son una extensión de la condición misma de diputado y contribuyen a amplificar el trabajo parlamentario, y aquellas que son estrictamente privadas, de carácter oneroso, y retribuidas. Entre las primeras están las de tertulianos, articulistas, conferenciantes o profesores de universidad. En esa categoría se encuentran la gran mayoría de los diputados y su desempeño prestigia y enriquece la condición de parlamentario. El principal problema reside en la delimitación del segundo grupo de actividades porque, aunque sean legales, algunas de ellas pueden ser éticamente reprobables, bien porque ponen en duda el carácter exclusivo de la dedicación parlamentaria, bien porque lindan con el ámbito de lo público. La compatibilidad se concede casi sin otro límite que el de la simple advertencia de que, una vez concedida, esa actividad no debe tener conexión con la Administración pública. Por eso, el Congreso debería tener la competencia para comprobar que el ejercicio de una compatibilidad se adecua a las limitaciones legales, sabiendo que en ningún caso la excepción puede contaminar al conjunto del Parlamento. En definitiva, más transparencia y mayor control para detectar y denunciar las conexiones entre lo público y lo privado, pero también para afianzar los pilares de nuestra democracia y el compromiso, la dignidad, la profesionalidad y la vocación de servicio público de sus representantes.
Article Publicat a El País el 2-04-2009
divendres, 27 de juny del 2008
QUI CREU EN L’AEROPORT DE REUS?
Qui està invertint com mai a l’aeroport de Reus és el Govern socialista, qui l’ha tret de l’oblit en el que l’havien deixat els governs de CiU i PP i hi està construint els equipaments que garantiran el seu desenvolupament futur, és precisament l’executiu liderat pel president Zapatero i, qui farà possible la transferència de la gestió de l’aeroport de Reus a la ciutat, la Generalitat i als agents socials i econòmics del Camp de Tarragona, som precisament nosaltres.
Anem a pams.
Actualment s’estan executant les obres d’ampliació de les àrees de facturació i sortida i s’està adequant la plataforma d’estacionament dels avions. A més, AENA ja ha adjudicat el projecte de la nova terminal del Pla Director de l’aeroport. Per fer-nos una idea de la dimensió del projecte, la nova terminal de l’aeroport tindrà capacitat per a gestionar un trànsit de nou milions de passatgers l’any, o el que és el mateix, atendre el pas de 3.600 persones cada hora. Total: més de 240 milions d’euros d’inversió.
Això pel que fa a les infraestructures i als equipaments. Pel que fa a la política de vols hem posat les bases per dissenyar un aeroport que d’aquí a dos anys mourà un trànsit d’1.200.000 persones l’any. Gràcies, sobretot, a la bona política que s’ha dut a terme des de la Generalitat, amb la col•laboració i la complicitat de l’Ajuntament de Reus, el 2010 tindrem un volum de freqüències d’enlairament d’avions que doblarà l’actual. Per anar fent boca aquest mateixa tardor entraran en funcionament noves rutes des de Reus a Paris, Palma de Mallorca, Sevilla, Santander i Santiago de Compostela. Tot plegat, suposarà pel nostre turisme i el nostre comerç poder consolidar el mercat nacional i accedir a nous mercats al nord d’Europa i als països escandinaus.
I això tant per Reus com pel conjunt del Camp de Tarragona, vol dir més visitants, més inversions, més llocs de treball i més creació de riquesa.
Tanqueu els ulls i retrocediu deu anys i penseu quin és l’aeroport que teníem aleshores, amb el Govern del PP i la complicitat de CiU, i quin és l’aeroport que tenim ara i, sobretot, el que tindrem d’aquí a dos o tres anys. Com sempre uns fan soroll i distreuen a la gent, intentant que així oblidem la manca d’acció política i la poca ambició envers el nostre territori que varen tenir quan governaven. I d’altres actuem i prenem decisions que beneficien el nostre territori. Sense fer soroll, però amb compromís i pas ferm, per seguir creixent amb solidesa i seguretat.
Que ningú es posi neguitós: estem invertint a l’Aeroport per tal que quan s’acabin les negociacions entre l’Estat i la Generalitat per a la transferència de la seva gestió estiguem ben preparats per rebre, no només un simple aeroport, sinó un Aeroport de Primera! I vigilem que no ens posin mai el carro davant dels bous ...
(Article publicat al Diari Més Reus i Més Tarragona)